Muchas mujeres se entristecen después del parto, se sienten débiles, y no hay forma de que disfruten verdaderamente de su nuevo bebé. Esto se llama depresión postparto o babyblues.
Las causas de esta condición son muy variadas y de hecho no se han podido detectar con seguridad. Se ha especulado que puede tener un origen hormonal, pues después de dar a luz el nivel de progesterona baja notablemente y esto puede producir los cambios de humor, de metabolismo, cansancio y demás síntomas de la depresión.
De la misma manera, podría ser un desajuste en los neurotransmisores del sistema nervioso, o incluso podría tener un origen genético. Los estudios se han inclinado por la búsqueda en el campo biológico, pero no hay nada definitivo, lo que se sabe es que para algunas mujeres el parto resulta traumático.
Ahora bien, los síntomas si están bien reconocidos, por lo que se sabe cuándo es momento de preocuparse. Si la sensación de tristeza dura más de dos semanas, se hay desórdenes en el dormir (ya sea insomnio o exceso de sueño), existe un fuerte sentimiento de culpabilidad, la madre rechaza al bebé, o siente pánico, llora sin razón aparente, y muestra agresividad injustificada, definitivamente hay depresión y urge la visita a un médico.
La depresión postparto tiene niveles. Cuando se presentan algunos de los síntomas, pero se quitan en menos de dos semanas, es mejor llamarla tristeza postparto, y no tiene concecuencias serias. Pero, si por el contrario, las alertas persisten e incluso se agraban con tendencias al aislamiento, o inquietudes suicidas, se le conoce como depresión.
En caso de que sea la depresión postparto, ésta puede ser tratada con terapia o incluso con medicamentos antidepresivos, y por lo general es una condición que se supera.
Esta dolencia debe ser considerada seriamente, pues puede desarrollar en la mujer tendencias suicidas, provocar alucinaciones, e incluso llegar a derivar en una psicosis puerperal, la cual es una alteración mental que obliga a la hospitalización, y es muy grave.
El nivel leve o tristeza ataca a un 80% de las mujeres, y dura de dos días a dos semanas. Es el período que llamamos de ajuste para que la madre adopte sus nuevas responsabilidades y se acostumbre al bebé.
Pero volviendo a la depresión postparto, hay mujeres que se encuentran en riesgo de sufrirla, aunque debido a la falta de conclusiones, no se puede prevenir del todo. Sólo se sabe que la mayoría de las mujeres que han sufrido esta dolencia, se caracterizan por haber tenido un parto difícil, un embarazo peligroso, carecer del apoyo familiar o de la pareja, no desear al bebé, e incluso por baja autoestima e historial depresivo.
Cuando se tiene depresión postparto es bueno reconocerla a tiempo para no permitir que se agrave. Para esto hay varias medidas que puedes tomar para tratar de controlarte y sentirte contenta.
Primero, no te obligues a nada. Si bien, el bebé demanda tiempo y cuidados no debes dejar de tomar las cosas con calma ni sentirte presionada. Poco a poco se irán acoplando y de eso debes estar conciente. Ádemás, no dejes que la información que te dan otras pesonas te abrume, sigue las indicaciones del médico, del pediatra, pídele ayuda a tu madre o a tu compañero o incluso a una amiga, pero no dejes que controlen tu vida.
Cómo el bebé se despierta a deshoras, eso te cansará mucho y estarás ya cansada por el esfuerzo del parto, por eso es aconsejable que acomodes tu sueño a las horas de dormir del bebé, así descanasarás bastante. Luego, no te reprimas si deseas llorar, hazlo. Los sentimientos acumulados provocan explosiones posteriores no agradables.
Por último, levántate tú misma la moral. Trata de sentirte mejor contigo misma, date baños de relajamiento, busca un régimen de ejercicios que te ayuden a recuperar la línea, compra ropa nueva, haz planes con tu nuevo bebé a futuro, habla mucho con él, conversa y cuéntale lo que quieras. Y sobre todo no te obligues a hacer algo que no quieres.
El exceso de presión, el querer ser la mamá perfecta pueden hacerte muy vulnerable. Tus miedos y dudas son normales, simplemente trata de no dejar que ellos tomen el control, y no temas buscar ayuda. La que mejor sabe qué tan deprimida eres tú, sólo tú puedes saber realmente cuando se te está yendo de las manos y necesitas ayuda profesional. No temas buscarla, pues no eres la única, ni eres una mala madre, simplemente requeieres de un apoyo para entender y adoptar tu nueva vida.
Ser madre puede ser lo más maravilloso del mundo, pero para eso hay que tener la actitud, la disposición y el ánimo. No es tu culpa sufrir la depresión, sólo requieres el tratamientyo y verás que pronto estará todo bien.
Generalmente, todas las mamás sufren un bajón emocional debido a que el cuerpo deja de segregar la gran cantidad de hormonas que producía durante el embarazo, aunque esto es temporal, en esos momentos estás mucho más sensible y puede invadirte un poco el agobio de la responsabilidad y del cambio que acaba de sufrir tu vida, ya nada será como antes, incluso puede resultar difícil encontrar unos minutos para darte un baño.
Conociendo la posibilidad de que este bajón emocional se convierta en una depresión posparto, nada mejor que intentar evitarla y para ello, debes prepararte desde el embarazo.
Tienes nueve meses para pensar y prepararte mentalmente sobre los cambios que se producirán en tu vida, hasta el hábito más simple puede ser alterado.
También puedes empezar a valorar quién puede ayudarte durante esos primeros días en las labores del hogar, si el papá esta en casa genial, pero no suele ser lo más común. Quizá necesitarás en algún momento del día a alguien que te eche una mano y nada mejor que alguien de tu entorno.
Una vez en casa con tu bebé, no quieras ser una supermadre y superesposa, pide ayuda cuando la necesites que no por ello van a pensar que no seas capaz de llevar una familia.
Los primeros días las visitas pueden llegar a ser cansinas y no es algo que tengas que aguantar, tus amigos y familiares comprenderán que prefieras visitas cortas, ya que te encuentras en unos días con muchas novedades y que tienes que adaptarte poco a poco a tu nueva situación.
No aproveches siempre el tiempo para limpiar la casa cuando el bebé esté durmiendo, tú también necesitas descansar y reponer fuerzas. También os sentará muy bien a los dos salir a pasear un ratito, además podrás entablar conversación con otras mamás, seguro que en algún parque las encuentras.
Cuando tu pareja esté en casa tómate un tiempo para ti, te ayudará a sentirte mejor. Y no dejes de encontrar tiempo para compartir con tu pareja, quizá es lo que más te reconforte.
Los hombres también sufren depresión posparto
Hasta ahora, era sabido que el “baby blues” o la depresión posparto caracterizada por cambios de humor, susceptibilidad e irritabilidad afectaba a algunas mujeres después de dar a luz.

Aunque muchos pudieran creen que se trataba de un trastorno hormonal que sólo se daba en las madres, según ha publicado la revista Pediatrics, el 10% de los hombres también es susceptible a los cambios emocionales producidos por la llegada del nuevo bebé.
El estudio demostraría que las exigencias de un bebé en casa afecta a los dos padres por igual, debido también al papel cada vez más involucrado del hombre en el cuidado y educación de los hijos.
Los investigadores observaron que el padre deprimido tiende a jugar menos con su bebé, no le lee, ni le canta, se sienten extremadamente cansados y preocupados por la nueva responsabilidad económica de mantener un hijo.
Si ya la depresión posparto es difícil de identificar en las mujeres, tal vez lo sea aún más en los hombres, por lo que deberían estar atentos si alguno de éstos síntomas permanecen por más de dos semanas.
Criterios para la especificación de inicio en el postparto
Con inicio en el postparto: puede aplicarse al episodio depresivo mayor, maníaco o mixto actual (o más reciente) de un trastorno depresivo mayor, trastorno bipolar I o trastorno bipolar II, o a un trastorno psicótico breve.
Inicio del episodio en las primeras 4 semanas del postparto











